De Orlando a Lady Gaga: Hacia un metagénero sexual en la literatura y el mundo actual
Posted on July 10th, 2010
by Estel McFields
En época de pokemones poncios, liceanas lesbianas, figuras televisivas saliendo del closet y supuestas cantantes hermafroditas, notamos una actitud de progresivo cambio hacia una concepción social sexual más liberal y una mayor aceptación de las alternativas sexuales, de género y de preferencia, ideas insospechadas en tiempos de nuestros abuelos, cuando hubieran sido tachadas de enfermedades mentales.[i]
Tras la emancipación de la mujer, viene el turno del genderfuck.[1]
Hoy se han abierto las posibilidades, y está de moda la experimentación y nuevos términos para categorizar a partir de los nuevos géneros o preferencias sexuales. Así nacen términos como heteroflexible, bicurioso, genderfuck .
Ya los gays y lesbianas son, de alguna forma, aceptados en la sociedad, iniciándose procesos legales para la protección contra la discriminación, y otros debates, como lo referente al matrimonio. Pero al parecer, la opinión popular se está calcificando sobre esta concepción de 2 posiciones sexuales, hétero y gay, conceptos que no hacen más que aumentar la brecha cultural, y excluir a las demás alternativas que puedan surgir. La guerra del gay contra el poder establecido y homofóbico, es una batalla superficial que no ataca al problema de fondo, que los mismos homosexuales y lesbianas propician. Son muchos quienes critican la bisexualidad, o la androgenia, por ejemplo, por no ser “definida”.
Esta definición exhaustiva de cada posición por los pequeños detalles que las diferencian lleva a aumentar la segregación y discriminación entre unos y otros.
¿Acaso no es posible una definición sexual que elija la ambigüedad? ¿Acaso la elección debe ser cristalizada? ¿No puede ser dinámica y cambiante, respecto al ánimo?
La defensa biológica[ii]
El estereotipo hétero recalcitrante y analfabeto, es conocido por usar la defensa biológica, es decir, que a partir del orden natural, debería ser el perrito con la perrita, la gallina con el gallo, el mono y la mon, y los niños con las niñas. Pero ya existen numerosos registros científicos de animales que, ya sea por placer o por encontrarse en situaciones ajenas a su hábitat, tienden “naturalmente” a conductas homosexuales[iii]-[iv]. Y aunque este argumento no hubiera sido probado erróneo, está de más decir que el ser humano ha superado un modus vivendi instintivo, si no, estaríamos viviendo desnudos y fornicando al aire libre (Opción de vida bastante atractiva, por otro lado). El racionamiento nos ha permitido disfrutar del sexo sin vincularlo a la reproducción, desarrollando distintos gustos, prohibiciones y tabúes, que son ajenos a la naturaleza animal.
“Y los creó macho y hembra” (Gen 1:27)
H.G Wells, a finales del siglo XIX, propone una visión bastante pionera sobre el futuro de los géneros, al presentar a los Eloi, pigmeos andróginos, descendientes de la humanidad contemporánea encontrados en la Inglaterra del siglo ochenta por el viajero en el tiempo,:
I felt that this close resemblance of the sexes was after all what one would expect; for the strength of a man and the softness of a woman, the institution of the family, and the differentiation of occupations are mere militant necessities of an age of physical force; where population is balanced and abundant, much childbearing becomes an evil rather than a blessing to the State; where violence comes but rarely and off-spring are secure, there is less necessity—indeed there is no necessity—for an efficient family, and the specialization of the sexes with reference to their children’s needs disappears. We see some beginnings of this even in our own time, and in this future age it was complete…”[v]
Cómo en muchos ámbitos, la literatura precede este avance social (o a su redescubrimiento, si consideramos a los griegos, entre otros ejemplos), y encontramos diversas razones por las cuales en una sociedad avanzada, así como la iglesia y el estado se separan, la reproducción y el sexo también, por lo que el género y la preferencia sexual está a merced, exclusivamente, del gusto y decisión, o incluso conveniencia personal del individuo.
A principios de siglo XX, vemos la diversidad sexual extrema, en Orlando [vi](1928), de Virgina Woolf, personaje de longevidad prodigiosa acompañada de periódicos cambios de sexo. Claro que en este caso, es básicamente un recurso retórico para disfrazar encuentros homosexuales del protagonista, que de otra manera hubieran sido censurados, y permitirle asumir el manto de personajes de ambos sexos en los que se basa, representando conceptos inmortales y distintas historias condensadas en una sola figura. Aún así, encontramos en este ejemplo un precursor del genderfuck.
Numerosas civilizaciones durante la historia han considerado una sexualidad más amplia, como la sociedad griega antigua y la normalidad de las relaciones homosexuales como los eromenós y erastés[2] helénicos[vii], además de culturas que reconocen más de dos géneros, como el caso de los hijra, o tercer sexo en el medio oriente (que desde 2005 poseen la distinción en documentos oficiales como un género totalmente distinto[viii].), ya sean eunucos, o individuos que deciden vivir su sexualidad al margen de las dos convencionales. Un extrapolación de este caso, es Rebis[ix], superhéroe hermafrodita del Doom Patrol de Grant Morrison, producto de la unión de dos personajes de distinto sexo que se complementan en un ser más elevado, capaz de renacer como vástago de sí mismo.
Y los avances de la ciencia han ido más allá de la creación de eunucos o castrati, hoy en día es posible la operación transexual para ambos sexos (poco sorprendería que ya exista la opción Bible Black) y de nuevo, la ciencia ficción nos permite una visión a un futuro donde esta posibilidad es llevada al extremo, como en el caso de “Cambios”, cuento corto del autor británico Neil Gaiman, en el que una píldora permite cambios de sexo con la frecuencia que el usuario decida: “Mañana por la noche Juan/a se tomará otra dosis; su identidad laboral durante la semana es estrictamente varón[x].”
Al parecer, es inevitable una apertura de la sociedad hacia una visión más amplia y elevada de la sexualidad. Y en este contexto, se puede considerar útiles, y hasta esenciales a aquellas tribus urbanas liberales y andróginas que reclutan fieles entre los adolescentes chilenos, a las chicas de jumper que van de la mano por la calle, como síntomas del cambio vivido por la sociedad. En este contexto, Lady Gaga, y su supuesto hermafroditismo, además de su contante apoyo a las agrupaciones anti discriminación de la homosexualidad, se ve elevada a una posición avatárica de una era en que la concepción de género y sexo, se vea ampliada y entendida de una forma totalmente distinta. Tal como el/la protagonista del musical rock Hedwig and the angry inch (2001) y los demás personajes con sexualidad poco o mal definida lo hacen en el cine, de una manera mucho más directa, sin dejar de lado una gran dosis de agresividad.
Es la cuña que viene a de abrir las mentes para un futuro donde la visión de lo erótico y romántico quede desligado de las convenciones, donde incluso los conceptos de gay, heteroflexible, o cualquier otro sean desplazados, para relaciones más libres, y dinámicas sociales en las que en vez de elegir un pene o una vagina, exista la capacidad de escoger un compañero por su calidad como persona, independiente de su genitalia.
Sin Temor A La Gloria Que Oculta El Horizonte,
Un comentario de Derrida que le puede dar más peso al texto: “No creo que tengamos que elegir entre unidad y multiplicidad. (…) La deconstrucción (…) viene insistiendo no en la multiplicidad por sí misma, sino en la heterogeneidad, en la diferencia, en la disociación, que es absolutamente necesaria para la relación con el otro.”
me estás diciendo light? XD nah, gracias!
¿puede alguien enamorarse de una persona de su mismo sexo, sin ser homosexual? Tal vez muchos experimenten esto. Sienten una ferviente admiración por un amigo/a, y su heterosexualidad no les permite ver que es amor. Bueno, si aceptamos la existencia de ese concepto.
En IMAJICA de Clive Barker, Pie ‘Oh’ Pah es un místico, un ser que no tiene sexualidad ni forma propia. Es lo que los ojos de quien lo vea quieren ver.
Lo siguiente puede tomarse como spoiler, así que si están interesados en leer el libro, mejor abstenganse de ver lo que viene.
Para mi este personaje busca perosnificar a David, la pareja de Clive Braker, y el mensaje de la relación que tienen el místico y John “Furia” Zacharias, quien llega a ver la forma original del primero, llegando a amar a la persona, sin tomar en cuenta su falta de identidad sexual.
Mmm, ¿así como en los libros de Hesse?
Aparte de todo, recordé que salió una noticia que decía que el 3% de la población mundial se declaraba asexual y que incluso existía un tipo que se había casado con una tipa asexual señalando que la amaba profundamente pero sin sentir algún tipo de deseo sexual por ella.
http://www.radiobiobio.cl/2010/07/12/estudio-estima-que-el-3-de-la-poblacion-es-asexuada/
ahora me mandai los links po jajaja pa la otra te muestro el artículo antes
Cooperación pues, cooperación! XD
Me daba la impresion de que este articulo levantaría unas pocas plumas mas de las que se han levantado. Sobre todo despues de escuchar los cavernícolas comentarios con respecto al fallo de la corte suprema de habilitar a un tio gay para la custodia de su sobrino (de índole “fabrica de homosexuales” “los gays se estan subiendo al carro” “ellos saben que lo que hacen no es natural”). Al parecer nuestro publico objetivo efectivamente vale la pena
Me vienen a la mente ejemplos memorables de metagénero ademas de los citados por el autor, partiendo por el de Ursula LeGuin en “Left Hand of Darkness” y los vampiros de Anne Rice. Encuentro interesante que cites a Hesse, pero creo que el tema de este autor va un poco por otro lado. No sabría como precisarlo, pero quizas las conexiones esotéricas y psicoanalíticas de Hesse podrían ser la explicacion.
Alguien dijo por ahi que a fuerza de establecer normas antinaturales para el tema del género, se ha terminado obteniendo dos que no existen: hétero y gay.
Exacto, tratamos de invitar diferenciaciones que nunca han existido, ni en la naturaleza, ni en la ius naturalis, ni nada, son conceptos inventados por el hombre en etapas de represión. Y, o los dejé padentro, o el público estaba bien elegido, como dice Roderick. Pa la otra me lanzo con algo aún más polémico, entonces
Cuando es moda, pasa y se va.
Son los famosos, artistas, o actores, músicos y rock stars que tienden a sembrar modas.
Una de ellas es la ‘ambigüedad’, lo ‘under’, lo ‘bicurioso’. Y como toda moda, tiene su principio y su fin.
Entremedio, podemos criticar, juzgar, vivir, disfrutar; o lo que cada uno quiera y sienta.
La literatura nos da la flexibilidad de vivir eso sin que esté de moda.
Cuando Lady Gaga, Crepúsculo, y otras ‘tendencias’ no estén de moda, habrán otras; y el sexo, como sea que se practique, seguirá existiendo.
Dah, ¡Tengo mucho que decir! Aunque creo que es imposible abarcarlo todo, de hecho siento que el artículo trató de abarcar muchas cosas, de pronto sin poder abarcarlas todas, y las intenciones finales es como si desbordaran más que formaran parte de la columna vertebral.
Y creo que de todo eso que se me ocurre xD rescataría algunas, como que según yoi sería bueno recordar/saber que:
1.- La diferenciación (o el etiquetado) es una forma para que la gente pueda funcionar, de lo contrario, no pasa a ser más allá de un molusco.
Por eso, más que las etiquetas, la discusión según yo podría mirar desde más arriba apuntalar respecto a las cuestiones sobre la verdad ( a propósito de que siento que se destila una queja tuya respecto de la “represhión”)
Ahora… respecto a la sexualidad, yo veo que ni siquiera el rollo quepa por cuestionarse las etiquetas o la verdad xD de hecho, por las últimas frases del artículo a mi me suena que en el fondo-fondo quisiste preguntarte y responderte cuestiones sobre el Amor (awwww): “si acaso ¿es justo? que “A”lguien le ponga nombre y límites”. No y Sí, diría yo. Pero no se si lograría explicarme bien y por entero aquí (me da paja en realidad xDD)
2.- La sociedad funciona sí y sólo gracias a la existencia de nuestras queridas Culpa y Vergüenza (tío Max Weber and Co… corregidme si me equivoco, no tengo la referencia a mano ahora), por ende, unido a lo anterior, una censura es ladrillo de esta forma de convivencia humana. Así, parte de las conclusiones que creo que faltaron en este artículo es que la aceptación de tales ideas no caben en una “sociedad”. ¿Habrá que hacer una nueva? Yo digo: ANDÁAAA, mejor ¿Es la sociedad aún la respuesta?
Como sea, y como creo que ya dije alguna vez, bueno intentar de a poco escribir sobre formas distintas de pensar las cosas -más allá de la divergencia de opiniones, la cuestión es discutir-
PD: I love this topics B)
No creo que las aperturas sexuales sean una moda. Más bien creo que son un sintoma de evolución en las sociedades, una vez que las libertades comienzan a primar por sobre las represiones. Cuando la ignorancia en que suelen sumir las religiones hegemónicas empieza a retroceder ante la ilustración y las necesidades basicas de reproduccion que conllevan a sociedades patriarcales empiezan a disminuir por el progreso natural hacia menor necesidad de mano de obra y esas cosas.
A menudo se habla de la decadencia de las sociedades cuando estos temas salen a la palestra, pero la verdad, la vision de “decadencia” de las sociedades romana o griega es una vision impuesta en el inconciente occidental por la cantidad de peliculas cristianas de semana santa en que los romanos siempre eran los malos y por supuesto, por la vision judeocristiana de mundo que muchos que se tachan de intelectuales no son capaces de sacarse de encima, aunque no sean catolicos ni cristianos. El final de los imperios es un proceso que se relacionó con invasiones y política, en ningun caso con “moral”.
Y de ahi la culpa ¿no?
¿Y de ahí la culpa? Pues, pensando en Weber y los que le siguieron, no (digo, por mi cita), pero lo que expones puede ser una forma de verlo, que por cierto no creo que sea contraria a esa idea que dije de que la “sociedad” puede que esté dejando de ser la (mejor) respuesta ^^
La gracia es que después de la moda el concepto de “normalidad” cambia.
y ahi viene la utilidad de las pokemonas que caminan de la mano por la calle, estiran el elástico